Después de un verano relativamente tranquilo en cuanto a la política nacional se refiere, con los líderes algo ausentes por el periodo vacacional, septiembre vuelve a acaparar los focos de los principales actores políticos españoles. Las próximas semanas pueden ser de gran importancia para lo que suceda durante el resto del curso político.

Aunque haya temas que estén continuamente ocupando la agenda mediática, estos días son clave para quienes quieran tratar de imponer algunas nuevas cuestiones sobre la mesa política para ser discutidas y que así ganen atención entre los votantes.

También, el hecho de que la mayoría de los ciudadanos desconecte de este tipo de temas durante el verano y sus vacaciones, puede ayudar a quienes quieran comenzar de nuevo con una nueva imagen, una nueva estrategia o nuevas formas de actuar. Ahora lo tendrán más fácil que en mitad del curso.

Por ello, estas son las que consideramos las 7 claves de la nueva “temporada 2021-22” de la política en España:

 

  • Marcar la agenda.

Una de las cualidades más beneficiosas para un partido es el tener la capacidad de marcar la agenda política y de actualidad. Sabemos que a cada partido le interesa que en la opinión pública y en los medios de comunicación se traten unos temas determinados, que son sus “favoritos” y con los que más rédito electoral pueden obtener. Aunque haya algunos temas transversales (como puede ser el de la pandemia actualmente) hay otros que van cambiando, principalmente por la insistencia de los partidos de tratarlos.

Por ejemplo, los temas sociales suelen ser los favoritos del PSOE, mientras que la economía es la favorita del PP. VOX siempre trata de que la inmigración y todo lo que a esta rodea este presente. Podemos podría hacer más hincapié en su incidencia en el gobierno de Sánchez.

 

  • Tener estrategias para los temas no cambiantes.

Hay algunos temas que están en la agenda política y de los medios de comunicación continuamente y que, pese al parón estival, seguirán teniendo importancia para los votantes.

Frente a estos temas los partidos deben seguir con sus estrategias pasadas, si es que están estaban siendo eficaces y positivas para sus intereses y mejorar en los aspectos en los que fuera necesario.

Es decir, que, aunque se intenten introducir nuevos temas en la agenda por parte de los partidos, estos no son los únicos que tienen esta capacidad. Por ello, se debe tener algo que aportar o algo con lo que defenderse con todos los temas que puedan estar en la agenda.

 

  • Renovar la imagen

Este periodo de descanso ha sido ideal para quienes quisieran hacer un lavado de cara, ya sea del partido, de sus candidatos, de sus logos, etc. El estar expuesto continuamente a los medios de comunicación y a la opinión pública puede crear mucho desgaste y hacer que ese partido o persona deje de resultar lo atractivo que podía haber sido hasta ahora. Por ello, puede ser muy oportuno que se renueven caras, se cambie de imagen o se lleven a cabo remodelaciones en las organizaciones para seguir atrayendo al electorado y convenciendo a los votantes.

Además, los gustos de la gente, y por tanto de los votantes, evolucionan constantemente. Por ello, los partidos deben conocer estos gustos y nuevas tendencias y deben tratar de adaptarse a ellos, modernizándose y consiguiendo ir a la par con la realidad.

 

  • Aportar soluciones a los problemas

A la vez que se renueva la imagen o se marca una estrategia, los partidos han de tener preparadas las soluciones a los problemas que se presenten durante el próximo curso político. A fin de cuentas, es lo que demandan los ciudadanos: soluciones concretas para los problemas de su día a día. En este tiempo, los partidos deben haber buscado estas respuestas para, en los próximos meses, poder estar preparados para aportarlas en el momento adecuado, anticipándose al resto de competidores en cada situación que se presente.

En definitiva, no todo es imagen, sino que siempre se ha de acompañar de unos hechos y un pragmatismo que muestren la fiabilidad del partido, institución, etc. Además, se está observando una tendencia en la sociedad al hartazgo por la crispación, por lo que llevar a cabo esta estrategia puede resultar diferenciador.

 

  • Capacidad de adaptación a nuevos temas

Como se ha comentado anteriormente, hay temas que se intentan introducir por los partidos en la agenda y otros que ya están introducidos y permanecen durante largos periodos. Sin embargo, existen otros que surgen y que pueden les pueden pillar por sorpresa, como sucedió con el Covid-19 en febrero y marzo de 2020.

Para este tipo de cuestiones es difícil tener preparada una solución eficaz o una estrategia que funciones a la perfección. Sin embargo, para lo que si deben estar preparados todos los actores es para poder adaptarse a ellos, siendo flexibles en sus discursos y estrategias. Una alta rigidez puede hacer que los ciudadanos vean al partido como incapaz de abordar los problemas que se presenten, y, por lo tanto, como un partido sin fortaleza para gobernar o tener puestos de responsabilidad.

 

  • Aportar credibilidad a los votantes.

Ligado a la renovación de la imagen, uno de los asuntos en los que se debe hacer hincapié es en el de aportar credibilidad a los votantes. Esta es una característica muy valorada entre el electorado, que a menudo castiga enormemente los bandazos y cambios de rumbo demasiado exagerados.

El verano le puede servir a algunos para centrar sus propuestas, enderezar el rumbo y, mediante la mencionada aportación de soluciones, ser creíbles entre los electores, sin cambios constantes de opinión en temas de gran importancia.

 

  • Utilización de nuevas tecnologías y nuevas técnicas.

Por último, una constante que no se debe olvidar nunca es la de adaptarse a la utilización de las nuevas tecnologías y el conocimiento y puesta en práctica de las técnicas más vanguardistas en el ámbito de la política, la comunicación, el marketing, etc.

Aunque, debido a la idiosincrasia de la población española, las técnicas tradicionales deben seguir muy presentes, los partidos deben de estar cada vez más acostumbrados a la utilización de las nuevas tecnologías. El perfeccionamiento del uso de las redes sociales y la adaptación a los nuevos mercados, tal y como lo hacen empresas de cualquier sector es un factor clave. Apostar por el futuro será un valor seguro para los partidos, como ya hemos visto en los últimos años con el uso de las redes sociales.

 

En definitiva, los partidos tienen que haber visto este periodo como una oportunidad. Con los ciudadanos menos pendientes de ellos, es el momento perfecto para que los políticos perfeccionen estrategias, mejoren en los aspectos en los que estaban fallando, renueven su imagen para seguir convenciendo a los votantes o den un giro radical si estaban perdiendo notoriedad.

Veremos en las próximas semanas quien ha “hecho los deberes” y quien sigue enfrascado en el pasado sin capacidad de renovación y adaptación a los tiempos presentes y futuros.

 

Carlos Ruiz Barro.

ASESMAP, marcando la estrategia política. 

Por Asesmap