Branding Político

Los partidos políticos a día de hoy tienes muchas debilidades, sufren una extraordinaria crisis de imagen y posicionamiento que se constata en el hecho de que los ciudadanos tienden a valorarlos coma la institución política menos valorada, por debajo incluso del sistema judicial. Esta crisis afecta por igual a países con sistemas de partidos sólidos, y a otros donde lo común es que estén apareciendo (y desapareciendo) nuevos partidos. Esto se traduce a una disminución sostenida del nivel de confianza hacia los partidos políticos como instituciones. Se produce una caída del número de militantes. Se produce un sentimiento cada vez menor de identificación de los afiliados al partido, u número creciente de nuevos partidos más pequeños e incluso de carácter regional y movimientos políticos anti-partido. Los partidos actuales tienen una capacidad cada vez menor para mantener vínculos sólidos con la ciudadanía.

Pero a día de hoy aún juegan un papel importante, un rol clave en nuestras democracias. Lo primero que deben entender es que deben pasar de un enfoque “centralizado” a un enfoque “descentralizado”. Son cerrados y poco dispuestos a cooperar con individuos de otras organizaciones. Están fuera de contacto con la ciudadanía ya que no les escuchan, y peor aún no tienen capacidad ni intención de hacerlo, y, están carentes de ideología, valores, propuesta y apego a alguna tradición histórica.

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Antes de abordar estrategias para fortalecer el posicionamiento de los partidos políticos, repasemos rápidamente cuáles son sus funciones fundamentales:

  • Recoger y agregar demandas de la sociedad.
  •  Desarrollar políticas consistentes y programas de gobierno.
  • Reclutar y formar líderes para posiciones en el gobierno y/o en la legislatura.
  • Monitorear y controlar a los gobiernos, o para rendir cuentas de forma transparente de la gestión gubernamental según sea el caso.
  • Proveer a la ciudadanía con opciones sobre las cuales escoger en elecciones populares.
  • Buscar activamente el apoyo del electorado.

 

En función del diagnóstico del posicionamiento de los partidos referido anteriormente, y de la revisión de sus funciones fundamentales, consideramos que los partidos políticos contemporáneos que quieran fortalecer su imagen de forma sostenible deben (buscar activamente) reflejar estos atributos ante el electorado:

  • Transparencia y rendición de cuentas.
  • Capacidad de responder con rapidez (por ejemplo ante crisis, ataques, coyunturas, al momento de pedir algo a laciudadanía, etc.).
  • Orientación a la acción; Significando que están constantemente movilizando a la ciudadanía, y cada vez másproveyendo de alternativas de auto-organización.

 

La ciudadanía ya no cree en un partido, sino en lo que ese partido político puede hacer por él. Para eso se necesita de un planteamiento de una “estrategia”. Una campaña permanente por el logro de objetivos sociales y políticos específicos. Capacidad de comunicarse con diferentes grupos del electorado de forma simultánea con mensajes adaptados a las particularidades de los diferentes segmentos, capacidad de escuchar e interactuar con la ciudadanía.

El branding de un partido político debe ser pensado como una trilogía entre ideología, simbología y emocionalidad. Consecuentemente, un partido debe ser percibido como una organización con un proyecto definido de sociedad y una visión doctrinaria de cómo alcanzar ese ideal (Ideología), con una narrativa asociada a elementos únicos y diferenciadores (Simbología), y con una capacidad de interactuar y comunicarse orientada a movilizar a la ciudadanía (Emocionalidad). El primer paso en un esfuerzo de branding político, y definitivamente el más importante, es el de re-pensar la visión del partido. Este ejercicio debe respondernos “¿cómo queremos ser percibidos como partido por la ciudadanía?”, y, “¿cómo queremos que vean a nuestros líderes, representantes y militantes”?. Lo verdaderamente relevante de este primer paso, es que es un ejercicio que debe ser llevado adelante mediante un proceso de consulta abierto a cuatro grandes grupos:

  1. Líderes nacionales del partido.
  2. Líderes locales.
  3. Militantes y activistas.
  4. Ciudadanos.
 “Sin un partido posicionado en el mercado, no es posible vender un candidato o un programa electoral. Esto implica no solo informar, también hay que saber escuchar para tomar decisiones y así poder acercarnos a la gente y darle un mensaje. De los partidos políticos depende darles el uso correcto y sumar esfuerzos para construir un país mejor.” – Fernando Herrero Nieto ( Presidente de ASESMAP)

Manual rojo político

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